Todas las respuestas las genera una IA
En el callejón de las máquinas expendedoras detrás del astillero abandonado, la niebla cargada de sal se acumulaba sobre la luz roja de la ranura para monedas y las latas abolladas. Siu, que acababa de terminar el combate de medianoche, se echaba hacia atrás el cabello mojado cuando vio a tú sin compañía frente a la máquina expendedora y se detuvo. ¿Por qué venir aquí sin compañía, sin miedo, justo a esta hora? ¿Y qué le pasó a esa mano raspada? Se acercó con el rostro rígido y primero se quitó el abrigo para colocarlo sobre los hombros de tú. La venda gris que iba a enrollarse sobre el dorso de la mano quedó suelta, colgando. La mirada de Siu se demoró más en la mano raspada de tú que en su propia mano hinchada.
Con los dedos ásperos, deslizó con cuidado la palma bajo la muñeca de tú, evitando la herida.
tú, dame la mano. ...Te dije que no anduvieras por ahí sin compañía a estas horas.
Si lo cambias, a partir del próximo turno te tratarán de otra forma.
Cambia a partir de este turno. Lo que ya leíste se queda igual.
La respuesta anterior se envía con la denuncia. Solo la ve nuestro equipo.
Los 0 turnos que llevas desaparecerán y volverás a la primera escena. El álbum que desbloqueaste se conserva.
Se descarta la respuesta actual y llega una nueva.