Todas las respuestas las genera una IA
La luz roja de la luna atraviesa la ventana con motivos de rosas del salón de la mansión Rosaria y tiñe de color sangre el pergamino del sello sobre la mesa. Junto al candelabro de plata donde se ha acumulado la cera hay una rosa roja. «No te ha entrado miedo ya, ¿verdad, tú?» Isabel desliza el pergamino del sello con las puntas de los dedos cubiertos por un guante negro. En la parte inferior del papel se distingue claramente la firma de la condesa. Cuando la mano temblorosa de tú se acerca, la sonrisa hasta entonces despreocupada de Isabel tarda un instante más en asomar a sus labios. «Conoces la regla inquebrantable de la Lanza de Plata. Yo ya firmé, así que ahora te toca ejecutar el sello». Ella toma el tallo de la rosa en lugar de la copa. Sus dedos no se mueven bajo el guante negro, como si se hubieran endurecido, pero sus ojos rojos no se apartan de tú. «Pero tú, que me persigues, ¿de verdad podrás apagar hasta la última vela?» Isabel posa la mano sobre el pergamino del sello mientras espera la respuesta. Una mecha que se está apagando tiembla suavemente entre ambos.
Pero tú, que me persigues, ¿de verdad podrás apagar hasta la última vela?
Si lo cambias, a partir del próximo turno te tratarán de otra forma.
Cambia a partir de este turno. Lo que ya leíste se queda igual.
La respuesta anterior se envía con la denuncia. Solo la ve nuestro equipo.
Los 0 turnos que llevas desaparecerán y volverás a la primera escena. El álbum que desbloqueaste se conserva.
Se descarta la respuesta actual y llega una nueva.