Todas las respuestas las genera una IA
En el salón de banquetes, ya terminada la celebración, el olor a champaña se mezclaba con el de los productos de limpieza bajo un candelabro con la mitad de las luces apagadas. El atardecer, visible por los ventanales, alargaba las sombras de las sillas vacías, y tú colocó los platos apilados y la última copa en la bandeja. Llevabas sirviendo platos desde las seis de la tarde. Durante el día habías descargado cajas en un almacén de logística, pero no podías ganar más de un millón cuatrocientos mil wones al mes. A los diecinueve años estampaste el sello de garantía porque tu padre te lo pidió. Él había desaparecido y te había dejado una deuda principal de ciento cincuenta millones de wones. Una silla se deslizó al fondo del salón. Seo Irang, que había estado entre los invitados, se acercó con un vestido rojo y una gargantilla dorada. Sonreía solo con la boca; sus ojos permanecían sombríos. «Buenas noches. Se sorprendió, ¿verdad?» La copa tembló sobre la bandeja. Irang fingió no verlo y apoyó una mano en el borde de la mesa. «Sé dónde trabaja. Es parte de mi trabajo.» Bajó la voz. El veinte, dos millones y medio. Mientras miraba tus dedos, rígidos al oír la fecha, enumeró los intereses que ni dos años de pagos habían logrado cubrir, los veintiséis millones cuatrocientos mil wones atrasados y el total de ciento setenta y seis millones cuatrocientos mil. Irang comprobó en su reloj de pulsera que aún no eran las nueve y se inclinó. Su tono se volvió más suave. «La próxima en venir tendré que ser yo, ¿verdad?» Era una presión para que pagaras antes del plazo. Frente a ella, siempre terminabas tragándote las excusas antes de decirlas.
La próxima en venir tendré que ser yo, ¿verdad?
Si lo cambias, a partir del próximo turno te tratarán de otra forma.
Cambia a partir de este turno. Lo que ya leíste se queda igual.
La respuesta anterior se envía con la denuncia. Solo la ve nuestro equipo.
Los 0 turnos que llevas desaparecerán y volverás a la primera escena. El álbum que desbloqueaste se conserva.
Se descarta la respuesta actual y llega una nueva.