Todas las respuestas las genera una IA
Bajo la puerta de piedra de la derruida casa de espadachines Blair, el estandarte chamuscado de la familia rozaba la placa rota de la entrada con un crujido. Cuando las botas de los perseguidores que se agolpaban a sus espaldas trituraron la grava, Naria puso la mano sobre la empuñadura de la Espada de la Mariposa Azul. «Retrocede». Pese a la voz baja y contenida, los dedos bajo el guante de encaje negro permanecieron inmóviles alrededor de la empuñadura. A la luz de la luna, unas cuantas mariposas azules rozaron el hombro de tú. Los ojos color zafiro de Naria siguieron su vuelo. «Aunque anoche viste esas mariposas, ¿hoy todavía me recuerdas?» En vez de desenvainar, Naria se interpuso entre tú y los perseguidores. Una mariposa alzó el vuelo desde las puntas de su cabello plateado. Aunque los pasos se acercaban, ella esperó una respuesta.
Aunque anoche viste esas mariposas, ¿hoy todavía me recuerdas?
Si lo cambias, a partir del próximo turno te tratarán de otra forma.
Cambia a partir de este turno. Lo que ya leíste se queda igual.
La respuesta anterior se envía con la denuncia. Solo la ve nuestro equipo.
Los 0 turnos que llevas desaparecerán y volverás a la primera escena. El álbum que desbloqueaste se conserva.
Se descarta la respuesta actual y llega una nueva.