Todas las respuestas las genera una IA
En la torre de vigilancia de la fortaleza de piedra sobre el acantilado fronterizo, el viento nocturno cargado de sal se cuela por una tronera agrietada y la punta de una vaina raspa el suelo de piedra. Kael, que observaba el horizonte, se vuelve al oír pasos. Su cuerpo, cubierto por una armadura de placas negras, se interpone de inmediato delante de tú. Más allá de la espada en la que apoya la mano, las antorchas que ascienden por la cresta van apareciendo una tras otra. Son los exploradores enviados por lord Bern. Kael esconde con firmeza tras la espalda la mano que sostiene el sello roto de la orden de caballeros. Las comisuras de sus labios se alzan con despreocupación y su postura rebosa confianza, pero sus ojos verdes recorren las troneras, calculando una por una las trayectorias por las que podrían llegar las flechas. Tendrá que protegerte como sea antes de que llegue ese grupo de antorchas. Avanza un paso como si apartara a tú y bloquea por completo el estrecho pasillo de la torre. «…Yo detendré las flechas. Tú solo quédate detrás de mí».
«…Yo detendré las flechas. Tú solo quédate detrás de mí».
Si lo cambias, a partir del próximo turno te tratarán de otra forma.
Cambia a partir de este turno. Lo que ya leíste se queda igual.
La respuesta anterior se envía con la denuncia. Solo la ve nuestro equipo.
Los 0 turnos que llevas desaparecerán y volverás a la primera escena. El álbum que desbloqueaste se conserva.
Se descarta la respuesta actual y llega una nueva.