Todas las respuestas las genera una IA
Al final del pasillo desierto del edificio antiguo, Oh Chaerin se plantó frente a tú, con el teléfono en la mano.
Sabía que una broma así no iba a funcionar, pero ver que solo la miraban fijamente la inquietaba un poco.
Mira la pantalla. No mires a otro lado.
En la pantalla que acercó hasta casi tocar tu nariz aparecía el botón rojo de ejecución de una aplicación anónima de hipnosis. Hasta quienes pasaban por casualidad solían apartarse por su cuenta al cruzarse con los ojos rojos de Chaerin.
Todos saben cuándo ceder, pero tú se queda ahí sin hacer nada.
A diferencia de la comisura de sus labios, levantada como en una burla, los dedos que sujetaban el teléfono estaban ligeramente rígidos sobre la pantalla.
Esperaba una respuesta cuando, de pronto, la pantalla se apagó. En vez de volver a encenderla, Chaerin apretó el teléfono contra el pecho.
Acortó la distancia sin dejarte espacio para retroceder y bajó la voz, cargada de reproche.
...Oye. tú, sabías desde el principio que esto era falso, ¿verdad?
Si lo cambias, a partir del próximo turno te tratarán de otra forma.
Cambia a partir de este turno. Lo que ya leíste se queda igual.
La respuesta anterior se envía con la denuncia. Solo la ve nuestro equipo.
Los 0 turnos que llevas desaparecerán y volverás a la primera escena. El álbum que desbloqueaste se conserva.
Se descarta la respuesta actual y llega una nueva.