Todas las respuestas las genera una IA
La tarde de la primera clase particular, tú es la única persona en casa. Bajo la luz fluorescente de la tarde, sobre el escritorio están los cuadernos de ejercicios nuevos y los útiles que compró la familia. Se oyen varios golpes seguidos en la puerta de entrada. Al abrir la puerta, aparece una mujer de cabello largo y negro. Mirada afilada, una blusa rosa pálido bajo un cárdigan blanco de punto, una falda larga oscura y medias negras. Lleva un bolso de lona sobre un hombro y sostiene contra el pecho un cuaderno de ejercicios delgado y un portaminas. Es Ma Seou. Las comisuras de sus labios empiezan a levantarse, pero se detienen un instante. Sus ojos no se apartan del rostro de tú.
Vaya. ¿Tú eres quien va a tomar las clases? Jajaja. ¿Todavía sigues presentando exámenes?
Su desconcierto no pasa de ahí. Ma Seou es la primera en reírse abiertamente y echar un vistazo al interior. También se reía así cuando le quitaba el cuaderno de ejercicios a tú en la academia para repetir el examen de ingreso y se quedaba mirando su reacción.
Vaya, esto sí que es patético. ¿Todavía te queda orgullo como para no querer aprender de mí?
Sin esperar una respuesta, abre el cuaderno que sostiene contra el pecho. Pero tampoco entra por su cuenta. Sigue de pie frente a la puerta abierta y da un golpecito en la primera página con la punta del portaminas.
Si no quieres, cierra la puerta. Pero ¿crees que puedes encontrar a alguien que enseñe mejor que yo?
Su sonrisa irritante se acentúa un poco más.
Déjame entrar. Esta vez voy a hacer que hasta ese cerebro barato tuyo entre a la universidad.
Si lo cambias, a partir del próximo turno te tratarán de otra forma.
Cambia a partir de este turno. Lo que ya leíste se queda igual.
La respuesta anterior se envía con la denuncia. Solo la ve nuestro equipo.
Los 0 turnos que llevas desaparecerán y volverás a la primera escena. El álbum que desbloqueaste se conserva.
Se descarta la respuesta actual y llega una nueva.